domingo, 25 de mayo de 2014

Nidada de pico picapinos

La suerte nos sonrió a mi compañero David López de Letona y a mi cuando, para nuestra sorpresa, descubrimos que uno de los agujeros de un gran roble estaba ocupado por una pareja de Pico picapinos. A decir verdad es una especie relativamente abundante en los bosques del norte, pero resulta muy difícil de avistar. Lo más aconsejable para localizarlos es escuchar el sonido que emiten golpeando los troncos con su fuerte pico o prestar atención a su canto, puesto que son aves muy escurridizas.

La comida que aportaban estaba constituida de larvas de insectos e insectos mayormente
300mm, f-5.6, v-1/320s, iso800 (recorte)
300mm, f-5.6, v-1/250s, iso800
La ausencia de color rojo en la cabeza delata que es una hembra
 300mm, f-5.6, v-1/160s, iso800, +0.7
 Como se puede apreciar en las fotos, los picapinos solían posarse en el tronco lejos del nido y poco a poco, gracias a sus fuertes garras, se iban aproximando al agujero.

300mm, f-5.6, v-1/250s, iso800
Introduciéndose a cebar
300mm, f-5.6, v-1/250s, iso800, +0.3
Desde dentro...
300mm, f-5.6, v-1/160s, iso800
300mm, f-5.6, v-1/140s, iso640
300mm, f-5.6, v-1/160s, iso640
Unos metros debajo del nido del picapinos anidaban también una pareja de trepadores azules que aprovecharon uno de los agujeros creado por los pícidos. La verdad que hacían la espera más amena puesto que no paraban de cebar a las crías, lo que era todo un espectáculo.

Trepador azul alimentando la nidada
300mm, f-5.6, v-1/100s, iso640

Como se hizo: Estas fotos fueron tomadas desde hide (imagen de la izquierda) y desde la protección de unas redes de camuflaje. Siempre respetando el entorno y sobretodo a las aves para causarles las mínimas molestias posibles. 

*El equipo el habitual, cuerpo de cámara Nikon D-5000 con teleobjetivo Sigma 70-300mm f4-5.6


jueves, 15 de mayo de 2014

Reptiles y anfibios

Hola a tod@s:
Paseando por el campo puede uno encontrar innumerables especies de seres vivos, ya sean vertebrados, invertebrados, árboles, plantas... la clave esta en saber donde y cuando mirar. En esta ocasión tienen el protagonismo algunos de los reptiles y anfibios que habitan las charcas, bosques y praderas de la Península Ibérica. La mejor época para observar estos animalillos tan peculiares es la primavera, por un lado porque despiertan del largo letargo que supone el invierno, por lo tanto están más activos y se dejarán ver con mayor frecuencia. Por otro porque es también la época de reproducción y gracias a ello estarán mas distraidos, lo que facilitará la aproximación.

Teniendo esto en cuenta, solo queda coger la cámara, las botas de monte y dirigirnos en busca de ellos. BUENA SUERTE!

*Todas las fotos han sido realizadas con el cuerpo de cámara Nikon D-5000, objetivos Sigma 70-300mm f-4/5.6 y Nikkor 18-55mm f3.5/5.6 y ayuda de un trípode
Aunque no estoy seguro creo que se trata de una víbora
300mm, f-8, v-1/1000s, iso500, -0.7
300mm, f-9. v-1/800s, iso500
Llama la atención la cantidad de garrapatas que tenia este ejemplar
55mm, f-10. v-1/400s, iso500

Lagarto verde (muy verde)
300mm, f-9, v-1/640s, iso250, -0.3
300mm, f-9, v-1/400s, iso250

Toma frontal
300mm, f-9, v-1/640s, iso250, -0.3

Ranita de San Antón en pleno canto
300mm, f-5.6, v-1/60s, iso800, luz artificial (flash + linterna)

Ejemplar adulto de rana verde ibérica
300mm, f-5.6, v-1/60s, iso640, +0.3, luz artificial lash + linterna)
300mm, f-5.6, v-1/60s, iso600, luz artificial (flash + linterna)
Lagarto con forma de serpiente, el lución
300mm, f-9, v-1/640s, iso400
300mm, f-5.6, v-1/2000s, iso400